jueves, 30 de octubre de 2008

EL CIRUJANO CLANDESTINO


Hamilton Naki, un sudafricano negro de 78 años, murió en mayo de 2005.

La noticia no apareció en los periódicos, pero su historia es una de las más extraordinarias del siglo XX. Naki era un gran cirujano

Fue él quien retiró del cuerpo de la donante del corazón que fue trasplantado a Louis Washkanky en 1967, en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, en la primera operación de trasplante cardíaco humano con éxito.

Es un trabajo muy delicado. El corazón donado tiene que ser retirado y preservado con el máximo cuidado.

Naki era el segundo hombre más importante del equipo que hizo el primer transplante cardíaco de la historia.
Pero no podía aparecer porque era negro en el país del apartheid.


DR HAMILTON NAKI


El cirujano jefe del grupo, el blanco Christian Barnard, se transformó en una celebridad instantánea.

Pero Hamilton Naki no podía salir en las fotografías del equipo.

Cuando apareció en una, por descuido, el hospital informó que era un empleado del servicio de limpieza.

Naki usaba bata y mascarilla, pero jamás estudió medicina ni cirugía. Había abandonado la escuela a los 14 años.

Era jardinero en la Escuela de Medicina de Ciudad del Cabo.

Comenzó limpiando las jaulas. Pero era curioso y aprendía deprisa. Aprendió la técnica quirúrgica viendo a los médicos blancos que practicaban las técnicas de trasplantes en perros y cerdos.



Hidden Heart


Se transformó en un cirujano excepcional, hasta tal punto que el Dr. Barnard lo requirió para formar parte de su equipo.

Era un problema para las leyes sudafricanas.
Naki, negro, no podía operar pacientes ni tocar sangre de blancos.

Pero el hospital le consideraba tan valioso que hizo una excepción con él.
Se transformó en cirujano... pero clandestino.

Pero eso no le importó.

El siguió estudiando y dando lo mejor de sí, pese a la discriminación

Era el mejor. Daba clases a los estudiantes blancos, pero ganaba salario de técnico de laboratorio, el máximo que el hospital podía pagar a un negro.

Vivía en una barraca sin luz eléctrica ni agua corriente, en un gueto de la periferia, como correspondía a un negro.

Hamilton Naki enseñó cirugía durante 40 años y se retiró con una pensión de jardinero, de 275 dólares por mes.

Cuando el apartheid terminó, le concedieron una condecoración y el título de médico honoris causa.

Nunca reclamó por las injusticias que sufrió a lo largo de toda su vida.

Pese a la clandestinidad y discriminación jamás dejó de dar lo mejor de sí mismo: su pasión por ayudar a vivir.

Dr. Naki, por todo cuanto lograste para la humanidad por encima de tus propios intereses, gracias.

16 comentarios:

CALIGULA dijo...

Excelente!!

Saludos de Buenos Aires, Argentina.

Terox dijo...

Con todo, parece que la historia no es lo que parece.

Hamilton ciertamente fue un hombre extraordinario, sin educación formal logró desarrollar habilidades insospechadas, pero según una fuente tan seria como The Economist, no participó del primer transplante cardíaco. Los médicos que removieron el corazón del donante fueron Marius Barnaard (hermano de Christiaan y Terry O'Donovan. Una fuente cercana a Hamilton confirmó que éste dijo haberse enterado del transplante por la radio. Pero al parecer, luego cambió su historia.

No se puede negar que Naki fue un mártir del apartheid. El mismo Barnaard dijo alguna vez que, dada la oportunidad, hubiera sido un mejor cirujano que él mismo.

Como dice el artículo, es doblemente triste que la influencia del apartheid haga todavía que una historia tan extraordinaria, sea contada en forma tan distinta para blancos y negros, especialmente pues involucra a alguien tan especial, una fuente de inspiración, para ambos grupos.

Carlos Alberto Arellano dijo...

Roy:

Me alegra mucho haber conocido en tu blog a este hombre, Hamilton Naki. Un hombre excepcional. Y me ha dado mucha pena enterarme de las injusticias que tuvo que soportar, en su propio país, a lo largo de su vida... sólo por el color de su piel.

Somos una sola raza: la raza humana. Y todos (todos los humanos, sin excepción) descendemos de hombres y mujeres negros.

Saludos.

Amorexia. dijo...

Realmente excepcional, por las circunstancias, por la mistica.

Saludos a deshora.

El Compilla dijo...

Roy muchisimas gracias por darme a conocer de esta gran persona, gran profesional, investigaré un poco más y va a ser motivo de discusión en las aulas.

De nuevo saludos

Ñoco Le Bolo dijo...

Conocía su historia.
No hace más que confirmar lo obvio

O blanco anglosajón...WASP
o jodidamente NEGRO

Y quisiéramos cambiar esto
cambiarlo, y tener tiempo para verlo.

Un abrazo

Gizela dijo...

¡DIOS QUE HISTORIA!!!
No importa, sí estuvo o no en la operación.
Para mi la historia es que hace nada, a la vuelta de la esquina de los años, existía una realidad tan aborrecible.
Un cruel racismo oficial, sin tapujos, que tenía relaciones diplomáticas con el resto de un mundo, que presenciaba dando la espalada, como miles de seres humanos eran tratados peor que animales, en su propia tierra.
Buen post, Roy
Un abrazo
Gizz

Cornelivs dijo...

Estupendo Hamilton Naki. Yo tambien publiqué en su dia (21 de Junio pasado) un post dedicado a su memoria.

http://cornelivs.blogspot.com/2008/06/radiografa-de-un-hroe.html

Comparto tu homenaje a este heroe.

Un abrazo.

Celia Rivera Gutierrez dijo...

Roy Jiménez.
Es magnifico el post que colocaste rescatando la importancia del ser humano sin importar el color de la piel. Me llama la atención la calidad de ser humano de este tipo de personas grandes y anónimas, siempre son personas sin resentimiento, sintiendo a todo ser humano igual aunque a ellos, aunque no se los reconozcan y por eso son capaces de hacer grandes cosas que los deja en la historia como los mejores hombres y empequeñece a quienes los discriminaron. La historia es implacable y deja a cada quien en su sitio tarde o temprano.

Roy lo que me dices de tu refresco de JENGIBRE , creo que valdría la pena que se la recomiendes a las personas para esos malestares de la quimio, ayudarías a mucha gente sin que les salga caro.
Saludos y gracias por tu visita

Celia

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Gracias a todos los comentaristas, es importante saber de estos héroes anónimos que no lo llame así porque creo que ya están con derechos de autor, o héroes verdaderos no se cual de las dos frases ya tienen dueño.

Terox interesante eso que dices, pero como dijo otro comentarista, lo importante es todo lo demás y no si estuvo o no en la operación.
Saludos

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Caligula:
Bienvenido.
Saludos

Terox:
Interesante eso que nos muestras.
Saludos

Carlos Alberto:
Que gusto tenerte en mi casa y que conozcas a alguien que no conocías, eso es mucho que decir con la calidad de información que manejas, ya que siempre aprendo mucho de ti.
Saludos

Amorexia.
Muy bien dicho desde tu extraño país.
Saludos

El compilla:
Para servirte y que bueno que lo conocieras, te digo yo tampoco sabía de él y me impacto.
Saludos

Ñoco le bolo:
Tienes razón como hacemos esas diferenciaciones todos los días y ni cuenta nos damos.
Saludos

Gizela:
Toda la razón tienes y en su propia tierra donde los otros llegaron después, pero todo cambio gracias a Dios.
Saludos

Cornelivs:
Que bien en ese tiempo no conocía tu blog, pero ahora si te visito y es un honor.
Saludos

Celia Rivera:
Bienvenida es un gusto que te gustara y que apsaras por mi casa, espero que nos veamos a menudo.
Saludos

Alimontero dijo...

Roy, escribí acerca de Hamilton hace un tiempo, y me alegro verlo nuevamente.
Nunca está demas resaltar la grandeza de "algunos" seres humanos,sobretodo los que sufren del racismo. Una verdadera lacra social.
Gracias por recordarlo,

Ali

AriaDna ♥ dijo...

Sí, hay que darle las gracias por todo lo que nos dio y nos enseñó

un beso

Fernando Comas dijo...

Esta historia que posteas no es cierta...
Hay que informarse bien antes de...

Evan dijo...

...y cuantos habrá que por tener la piel del color del chocolate ni siquiera tuvieron la oportunidad que tuvo el Dr Naki! Cuantas mentes brillantes desperdiciadas y seres humanos sufriendo injusticias...

Un beso Roy!

©hannibal dijo...

Este hombre inspira... que bárbaro.

saludos
hannibal