domingo, 26 de agosto de 2018

La foto de un migrante venezolano que sacude América.

Esta foto de Edu León, que publica hoy Univision, Es un padre venezolano en Rumichaca, Ecuador, abrazando a una hija en medio de la noche, con temperaturas de casi cinco grados. Son nuestros hermanos, nuestra gente, desposeídos, huyendo del hambre.



jueves, 23 de agosto de 2018

Uri Avnery, el último gran inconformista de Israel. El veterano activista por la paz fue uno de los primeros defensores de un Estado palestino

Con su aspecto de profeta bíblico y la mirada perdida en el futuro, Uri Avnery había llegado a tiempo de ser parte viva de la historia del Estado de Israel. A su muerte en la madrugada del lunes, víctima de una embolia cerebral en un hospital de Tel Aviv, el reportero y político pacifista, emblema de la izquierda israelí más inconformista, ha legado un periplo vital de 94 años en el que siempre intentó llevarle la contraria al destino.




Autor célebre y prestigioso editorialista de prensa con menos de 30 años, Avnery se había caído del caballo del nacionalismo judío tras ser desmovilizado. Enarbolando las banderas del periodismo de investigación, la coexistencia con los árabes israelíes (una quinta parte de la población) y la creación de un Estado palestino rompió tabúes durante 40 años desde la dirección del semanario Haolam Haze (Este Mundo). El lema de la iconoclasta revista que lideró hasta 1990 fue: “Sin miedo, sin prejuicios”. El Shin Bet, el servicio de seguridad interior de Israel, le calificó de “enemigo público número uno”. Nunca le faltaron detractores. La redacción del semanario sufrió varios atentados con bombas incendiarias y explosivos. Cuando una legislación que amenazaba con amordazar a la prensa se abría paso en la Kneset (Parlamento), saltó a la arena política entre 1965 y 1979 para fundar dos partidos de la izquierda radical, con los que obtuvo acta de diputado durante tres legislaturas. Defendió la libertad religiosa en el Estado judío, y los derechos de los homosexuales, obligados entonces a ocultar su identidad. Abogó por una Constitución formal para Israel. Al hilo de los Acuerdos de Paz de Oslo, creó en 1993 el Bloque por la Paz, donde trató de agrupar en un mismo frente político los partidarios del fin de la ocupación de los territorios palestinos. En el libro de memorias Optimista, publicado en hebreo hace cuatro años, un nonagenario Avnery reconocía que algunas de sus ideas políticas, como la creación de un Estado palestino, habían sido rechazadas en la práctica, aunque acabaron alcanzando un alto consenso en la sociedad. Ni su revista logró alcanzar una gran circulación ni los partidos que apadrinó tuvieron peso parlamentario real, puntualiza el analista de Haaretz Anshel Pfeffer, pero su temprana defensa de la solución de los dos Estados y su magisterio sobre generaciones de reporteros “sentaron las bases del disenso político” y “un periodismo crítico” en Israel. Nadie niega ahora, empero, el gran éxito profesional que obtuvo al convertirse en el primer periodista judío que entrevistó al líder histórico palestino Yasir Arafat. En julio de 1982, el dirigente de la Organización para la Liberación de Palestina se encontraba asediado en Beirut por el Ejército israelí y las falanges cristianas libanesas. Avnery se las arregló para atravesar sus propias filas antes de poder conversar durante cerca de dos horas con Arafat. Muchos le han recordado a su hora final. El presidente de Israel, Reuven Rivlin, rindió homenaje a su “lucha por la libertad de expresión”. La líder de la oposición, Tzipi Livni, alabó su defensa de la paz, “antes incluso de que formara parte del discurso público”. El primer ministro, Benjamín Netanyahu, guardó silencio sobre su fallecimiento. Los archivos del combativo periodista y político radical han sido legados a la Biblioteca Nacional. El resto de los bienes serán heredados por organizaciones de la izquierda pacifista. Uri Avnery, el último gran inconformista del Estado de Israel, no deja hijos en un país que ensalza la natalidad. Antes de morir pidió que su cuerpo fuera incinerado, una práctica funeraria prohibida por el judaísmo.
Ante el ascenso de Hitler al poder, Helmut Ostermann tuvo que abandonar su Alemania natal con apenas diez años para desembarcar en la Palestina bajo mandato británico. Era el benjamín de una familia burguesa renana que pronto cambió sus nombres y apellidos originales por otros de inequívoca ascendencia hebrea. Adolescente aún, se alistó en el Irgún, la guerrilla clandestina judía que atentaba tanto contra el Ejército colonial como contra la población árabe. “Yo solo distribuía panfletos, pero les apoyaba. El Irgún colocó bombas en mercados de Jaffa y Haifa que mataron a decenas de mujeres y niños”, recordaba Avnery en la entrevista que concedió al diario Haaretz al cumplir 90 años. Estaba destinado a militar en el revisionismo sionista, el germen de la derecha israelí enfrentada al laborismo que gobernó el Estado hebreo durante sus tres primeras décadas. Combatió y cayó gravemente herido en la llamada Guerra de la Independencia o Primera Guerra árabe-israelí (1948-1949) con los Zorros de Sansón, un batallón de comandos que operaba en territorio enemigo. https://elpais.com/…/08/20/actualidad/1534749278_612674.html


jueves, 21 de junio de 2018

La angustia de una niña

La angustia de una niña se enfrenta a la indiferencia de EEUU. en la portada de Time, ese reflejo es recibido con indiferencia, ante el sufrimiento humano.

La política de la administración Trump ha puesto un gran espejo al carácter moral de los Estados Unidos 🇺🇸. Nueva portada de la revista TIME: un ajuste de cuentas después de la política de separación de fronteras de Trump: ¿Qué tipo de país somos? TIME’s new cover: A reckoning after Trump's border separation policy: What kind of country are we? https://ti.me/2yujl6Z




domingo, 8 de abril de 2018

Discurso de Lula

"Yo soñé que era posible gobernar incluyendo a millones de pobres, que un metalúrgico sin título llevara a los negros a la universidad. Cometí el crimen de poner pobres en las universidades, pobres comiendo carne y viajando en avión. Por ese crimen me acusan. Yo soñé, si ese es mi crimen, seguiré siendo un criminal. Me voy a presentar ante el comisario con la cabeza erguida y la historia va a mostrar que los que cometieron un crimen fueron los que me acusaron. No los perdono por haber enviado a la sociedad la idea de que soy un ladrón.
Yo no estoy por encima de la justicia, si no, no habría fundado un partido político, habría propuesto una revolución.
El fiscal dice que no tiene pruebas, pero tiene convicciones. Que guarde sus convicciones para sus cómplices. Lo que no se dan cuenta es que, cuanto más me atacan, más crece mi relación con el pueblo brasileño.
El golpe no terminó con Dilma. El golpe sólo terminará cuando ellos consigan que yo no pueda ser candidato. Su sueño es la foto de Lula preso. Van a tener un orgasmo múltiple con mi foto preso.
Voy a acatar la orden para transferir la responsabilidad, porque ellos no saben que el problema de ese país no es Lula, sino la conciencia del pueblo. No alcanza impedir que yo camine el país, porque hay muchos para caminar. Voy a cumplir la orden de prisión. Y todos ustedes van a ser Lula y van a caminar por este país. Yo ya no soy un ser humano, soy una idea. Todos vamos a llamarnos Lula. Ellos tienen que saber que la muerte de un combatiente no para la revolución.
Me dicen que vaya a la embajada de Bolivia, de Uruguay. No tengo edad para eso. Los voy a enfrentar mirándolos a los ojos. Cuanto más días de tengan preso, más Lulas van a nacer en este país. Voy a salir de esto mayor, más fuerte, más verdadero. No tengo cómo pagar la gratitud, el cariño y el respeto que ustedes me dieron.
Los poderosos podrán matar una, dos, cien rosas, pero jamás van a impedir la llegada de la primavera. No van a decir que yo estoy prófugo o escondido. No les tengo miedo. Hagan lo que quieran. Yo voy a probar mi inocencia”. Lula da Silva.