lunes, 31 de agosto de 2009

El peor día del siglo XX

El 1 de septiembre de 1939, la locura se hizo guerra: Alemania invadió Polonia y desencadenó la Segunda Guerra Mundial.

A 70 años del comienzo oficial de la Segunda Guerra Mundial, cuando las tropas de Gerd von Rundstedt inician la operación Fall Weiss e invade la Polonia por parte de Alemania y Eslovaquia

Abraham Zylberman, historiador de la Fundación Memoria del Holocausto, afirmó que “Hitler murió, la Alemania nazi fue derrotada, pero el nazismo no". Especialista en todo lo vinculado con el Holocausto, el analista consideró que la cultura judía destruida por los nazis jamás podrá ser reconstruida.

Tropas alemanas cruzan la frontera con Polonia a primeros de septiembre de 1939.

AP - 30/08/2009

En la mañana del 1 de septiembre de 1939 el ejército alemán invadió Polonia y el 3 de septiembre Gran Bretaña y Francia declaraban la guerra a Alemania. Veinte años después de la firma de los tratados de paz que dieron por concluida la Primera Guerra Mundial, comenzó otra guerra destinada a resolver todas las tensiones que el comunismo, los fascismos y las democracias habían generado en los años anteriores. El estallido de la guerra en 1939 puso fin a lo que el historiador Edward H. Carr llamó "la crisis de veinte años" e hizo realidad los peores augurios. En 1941, la guerra europea se convirtió en mundial. El catálogo de destrucción humana que resultó de ese largo conflicto de seis años nunca se había visto en la historia.

La rebelión de Varsovia

La rebelión de Varsovia guarda una de las historias más conmovedoras ocurridas durante la II Guerra Mundial. Desde el 1 de Septiembre de 1939, las fuerzas alemanas ocuparon el país sin problemas. Fue en 1944 cuando el general polaco Tadeusz Komorowski inició la sublevación que provocó el caos en las filas alemanas. Durante dos meses, los sublevados polacos soportaron los continuos ataques nazis defendiéndose con granadas y metralletas viejas, caseras y obsoletas. Soñaban con la llegada de las tropas aliadas. Pero éstas nunca llegaron. Después de 63 días, sus fuerzas sucumbieron y los que no murieron, fueron deportados a campos de concentración.

Aunque algunas explicaciones sobre sus causas se centran exclusivamente en Hitler y en la Alemania nazi, en el período que transcurrió entre 1933 y 1939, para obtener una fotografía completa debe rastrearse en los trastornos producidos por la Primera Guerra Mundial. Al final de esa contienda, el mapa político de Europa sufrió una profunda transformación, con el derrumbe de algunos de los grandes imperios y el surgimiento de nuevos países. De esa guerra salieron también el comunismo y el fascismo. Al tiempo que pasó entre el final de esa primera guerra y el comienzo de la segunda lo llamamos período de entreguerras, como si la paz hubiera sido la norma, pero en realidad en esa "crisis de veinte años" hubo algunas guerras pequeñas entre Estados europeos, revoluciones y contrarrevoluciones muy violentas y varias guerras civiles.

La caída de los viejos imperios continentales fue seguida de la creación de media docena de nuevos Estados en Europa, basados supuestamente en los principios de la nacionalidad, pero con el problema heredado e irresuelto de minorías nacionales dentro y fuera de sus fronteras. Todos ellos, salvo Checoslovaquia, se enfrentaron a grandes dificultades para encontrar una alternativa estable al derrumbe de ese orden social representado por las monarquías. Esa construcción de nuevos Estados llegó además en un momento de amenaza revolucionaria y disturbios sociales.

La toma del poder por los bolcheviques en Rusia en octubre de 1917 tuvo importantes repercusiones en Europa. En 1918 hubo revoluciones abortadas en Austria y Alemania, a las que siguieron varios intentos de insurrecciones obreras.

El movimiento contrarrevolucionario, antiliberal y antisocialista se manifestó muy pronto en Italia, durante la profunda crisis posbélica que sacudió a ese país entre 1919 y 1922, se consolidó a través de dictaduras derechistas y militares en varios países europeos y culminó con la subida al poder de Hitler en Alemania en 1933.

Durante un tiempo, sobre todo en los años inmediatamente posteriores a la Segunda Guerra Mundial, analistas e historiadores echaron la culpa de todos esos males, y del estallido de la guerra, a la fragilidad de la paz sellada en Versalles y a los dirigentes de las democracias que intentaron "apaciguar" a Hitler, en vez de parar su insaciable apetito.

Francia fue la única potencia victoriosa que trató de contener a Alemania en el marco de la paz de Versalles. Estados Unidos rechazó esos acuerdos y cualquier tipo de compromiso político con las luchas por el poder en Europa. Italia, sobre todo después de la llegada al poder de Mussolini, quería cambiar también esos acuerdos que no le habían otorgado colonias en África, y marcaba su propia agenda de expansión en el Mediterráneo. En cuanto a Gran Bretaña, su prioridad no estaba en el continente sino en el fortalecimiento de su imperio colonial y en la recuperación del comercio. Francia, por lo tanto, trabajaba para que Alemania cumpliera con los términos del tratado y Gran Bretaña buscaba la conciliación y la revisión de lo que consideraba un acuerdo demasiado injusto para los países vencidos. Esa diferencia dejó a Gran Bretaña y Francia en constante disputa y a Alemania dispuesta a sacar partido de la división.

La crisis del orden social, de la economía, del sistema internacional, se iba a resolver mediante las armas, en una guerra total, sin barreras entre soldados y civiles, que puso la ciencia y la industria al servicio de la eliminación del contrario. Un grupo de criminales que consideraba la guerra como una opción aceptable en política exterior se hizo con el poder y puso contra las cuerdas a políticos parlamentarios educados en el diálogo y la negociación. Y la brutal realidad que salió de sus decisiones fueron los asesinatos, la tortura y los campos de concentración. Hitler provocó la guerra, pero ésta fue también posible por la incapacidad de los gobernantes demócratas para comprender la violencia desatada por el nacionalismo moderno y el conflicto ideológico.

"La historia de los últimos 65 años nos muestra que guerras como la Segunda no hubo, pero la guerra total, la guerra que involucra a muchos países o continentes, ha sido reemplazada por los guerras locales, que puedan ser controladas y circunscriptas por las grandes potencias a ámbitos determinados. Los conflictos no se extienden a todo el mundo, sino son locales, a veces breves, a veces permanentes. Lamentablemente, también nos hemos acostumbrado a ello y no nos sentimos asombrados. Los medios lo instalan y desinstalan cuando otras noticias son más importantes" Abraham Zylberman

Créditos: El País, Julián Casanova es catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Zaragoza. Abraham Zylberman, historiador de la Fundación Memoria del Holocausto en Iton Gadol.

22 comentarios:

Jerry Espinoza dijo...

Roy, todas las guerras son espantosas porque la violencia sòlo genera odio y más violencia, pero esa guerra fue especialmente cruel.

Por eso me sorprendió y me llamó la atención que en otro blog defendieras el uso personal de armas para la "defensa propia" porque debés saber que esto no solo no disminuye la delincuencia sino que agrava el infernal círculo vicioso de la violencia. Entre menos armas haya en la calle, mejor para todos.

¡Saludos!

Terox dijo...

Las guerras y otros fenómenos sociales casi siempre tienen múltiples factores que se "confabulan". Claro, estando uno metido en la vorágine, es difícil discernir donde está el detonante, y qué hacer para evitarlas. Yo diría que en caso de duda, hay que emplear la educación y la tolerancia...

JAVIER AKERMAN dijo...

Apreciado Roy:
Tu exposición "multipolar" del conflicto bélico europeo es muy congruente con la realidad que vivimos hoy. Yo propugno la "guerra interior y personal" contra la "guerra exterior y genocida". Debemos buscar otros caminos, empezando por diluir tanto el "yo" como "las fronteras" que son mera ilusión y carecen de entidad propia.
Un fuerte abrazo.

fede dijo...

Tenemos que acordarnos que la invasión a Polonia de parte de los nazis contó con la venía de Stalin. Estos dos a través de sus cancilleres habían firmado el famoso pacto de no agresión Molotov-Von Ribbentrop. A cambio de esto Stalin se anexó como eventualmente lo hizo los 3 países bálticos Latvia, Estonia y Lituania y sin derramar una gota de sangre las convirtió en repúblicas de la URSS. Desgraciadamente muchos de estos héroes de la resistencia de Varsovia se convertirían en los comandantes de la primera Guerra del estado de Israel contra el mundo árabe en 1948. Estos con la experiencia de la resistencia ayudaron a vencer a los mal capacitados generales árabes que no ocuparon posiciones importantes militares durante los años de ocupación otomana.

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Jerry Espinoza:
Tantos millones que murieron en esa guerra y aún así no aprendemos a vivir en paz.

Mira yo porto un arma en ciertos momentos, la tengo registrada y manejo permiso de portación de armas. Y creo en mi humilde opinión, que si alguien me amenaza a mí o a algún ser amado y veo peligro de muerte me defiendo. Creo que por eso son dos cosas muy diferentes a la de las guerras.

Y en ese comentario que hice en ese otro blog, también dije que se que la violencia engendra violencia, pero Jerry el problema es que nos están matando todos los días y nadie nos quiere proteger. Que hacemos entonces me pregunto yo.
Saludos

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Terox:
Esos dos puntos que dijiste, la educación y la tolerancia, yo me pregunto, la mayoría de los dirigentes de estas naciones son personas muy bien instruidas en muchas ramas, no sé si cuando hablas de educación te refieres a la sociedad civil. El problema es que esta, la sociedad civil no es la que decide si se va a una guerra o no, sino los gobernantes de turno.

La tolerancia tiene mucho que ver con la libertad, igualdad y fraternidad, algo que a veces es muy difícil de tener en conjunto.

Aunque a veces la guerra es inevitable en ciertos momentos de la historia y como bien dices, uno no sabe a ciencia cierta cuáles fueron sus detonantes.
Saludos

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

JAVIER AKERMAN:
Las fronteras se hicieron aun más tenues con la llegada de la globalización, pero ante esto muchos países decidieron levantar verdaderos muros, que someten a poblaciones enteras a la humillación y a la miseria.

La guerra yo la defino como la ausencia de la paz. No solo las armas provocan guerras, también el hambre, el desanimo, la desesperación y la de no tener un futuro.

¿O más bien deberíamos definir la paz, como una ausencia de guerras?
Saludos

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Fede:
Buen punto ese que nos presentas de la URSS y sus pactos, pero al final aunque no derramaron una sola gota de sangre anexando esas otras naciones, acordémonos que pagaron muy caro su pacto con Hitler, 25 millones de rusos murieron en la Segunda Guerra Mundial.

Y es cierto estos judíos que participaron en la gran guerra, después formaron parte del ejercito de Israel, y por eso han sido tan exitosos desde sus inicios en 1948 cuando se creó el Estado de Israel.
Saludos

TORO SALVAJE dijo...

Hitler invadiendo Polonia.
Y los polacos dejados a su suerte.
En la guerra civil española pasó algo parecido, y durante mucho más tiempo.
Las "estupendas" democracias occidentales mirando hacia otro lado.

Que asco.

Saludos.

Terox dijo...

Roy, cuando hablo de educación y tolerancia, me refiero al grueso de la población, por cuanto los dirigentes son, de una u otra forma, el reflejo de la población en general. Hitler llegó al poder a lomos del nacionalismo exacerbado...

*°·.¸¸.° Heidy °·.¸¸.°* dijo...

Sin duda uno de los días mas vergonzosos de la humanidad

Saluditos

Jerry Espinoza dijo...

Roy, cuando Hitler invadió Polonia también dijo que lo hacía para defenderse de las "agresiones polacas". Es común que el agresor se excuse diciendo que se defiende. No estoy diciendo que ese sea tu caso, obviamente, pero para mí es claro que cuando personas como Juan Carlos Hidalgo justifican el asesinato de delincuentes lo que muestran en el fondo es un enorme desprecio por la vida humana.

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

TORO SALVAJE:
El problema es que los aliados democráticos de la Segunda Guerra Mundial, llegaron bastante tarde a la Guerra, ya habían muerto millones de seres humanos en ese terrible conflicto.
Saludos

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Terox:
Pero te has dado cuenta que la historia circular se vuelve a repetir, aún recuerdo los nacionalismos de los Serbios y los campos de concentración en el mismo corazón de Europa, a finales de este siglo que acaba de pasar.

Bueno una sociedad civil educada para la paz puede hacer la diferencia, pero es que a veces aparece cada dirigente que da miedo en verdad.
Saludos

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

*°•.¸¸.° Heidy °•.¸¸.°*:
Además de uno de los más tristes de la historia reciente del ser humano.
Saludos

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Jerry Espinoza:
Entiendo perfectamente tu punto de vista, lo que no entiendo es tu ejemplo, de una defensa personal, a una invasión de otro país, me parece que son diametralmente opuestos.

Lo de JC pues si él defiende el ajusticiamiento de delincuentes, pues para mí eso es además de censurable, muy terrible en mi humilde opinión.

Pero como decía don Abel Pacheco, que cada barco aguante su vela.
Saludos

Terox dijo...

Precisamente Roy, pero vea que esos dirigentes no "caen del cielo" (o surgen del infierno) y de alguna forma, son respaldados por gran parte del "pueblo"...

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Terox:
Pero estos dirigentes no le dicen al pueblo que van a ir a una guerra cuando están en campañas políticas, ni que van a invadir a un país en nombre de la libertad, o que van a causar miles de muertos por defender el suministro de petróleo para occidente.
Aunque siempre se cumple la famosa frase que cada país tiene el presidente que se merece, pero no creo que la mayoría de los pueblos deseen aventuras militares, que al final de cuentas es el pueblo o los pueblos los que ponen a sus muertos.

Como dijo el ex primer ministro de Israel, las guerras por más justas que estas sean, siempre va a causar más muertos que la que las iniciaron.
Saludos

Terox dijo...

Roy, pero si no existiera un cierto nivel de acuerdo en la opinión pública, les costaría mucho hacerlo!

Sobre todo cuando existe la posiblidad de una alternabilidad en el poder y el peso de la opinión pública es importante...

Policy Institute dijo...

Terox:
En eso tienes razón, nos e si te acuerdas de las grandes manifestaciones a nivel mundial contra la segunda invasión a Irak, que el mismo NY Times la llamo la segunda superpotencia, y a pesar de todo eso y la presión interna en los EEUU contra la guerra, G.W.Bush fue a la guerra, e iba por poco tiempo y aún están empantanados en ese lugar.

El problema es que la presidencia imperial de G.W. Bush le hizo un daño muy grande a la credibilidad de los EEUU, con la gran mentira de las armas de destrucción masiva, aunque Sadam Hussein, si se dejo decir que existían armas de destrucción masiva, para disuadir a su enemigo en Irán, lo que jamás calculo fue que había otro enemigo a miles de kilómetros de ahí, que si tomo en serio esta afirmación falaz.

Pero eso se da en las democracias, en Irak y en Irán, con aquella guerra entre esos dos pueblos, donde murieron millones de seres humanos, donde se trato de exterminar a los Kurdos, ahí la población no cuenta, más que hay dictadores y luminarias religiosas que son fanáticos hasta poner en riesgo a sus misma población.

Creo que lo que vos apuntas tan acertadamente solo se dan en las democracias occidentales.
Saludos

Jerry Espinoza dijo...

Roy, el ejemplo que puse era solo para mostrarte que el agresor casi nunca reconoce que lo es y por eso se inventa mil excusas y justificaciones del porqué "se vio obligado" a agredir.

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Jerry Espinoza:
Yo comprendí perfectamente su comentario, gracias por aclararlo.
Saludos