sábado, 22 de septiembre de 2012

Homer Simpson vota por Mitt Romney




El icónico dibujo animado amarillo abre la temporada 24 de la famosa serie votando en las elecciones presidenciales por el candidato republicano El icónico padre amarillo de Springfield –que ahora ya sabemos que está basado en su tocayo de Oregón- acude a votar a las elecciones presidenciales en el episodio de apertura de la temporada número venticuatro –sí, ¡24!-. 

Y lo hace por Mitt Romney. Sin dejar fuera uno sólo de los temas que han importado en esta campaña –desde la identificación para votar hasta la externalización de puestos de trabajo que se le atribuye a la empresa Bain Capital que dirigió el candidato republicano-, el episodio sitúa a Homer Simpson en su camino hacia el colegio electoral. “¡No, hombre, no! ¿Otras elecciones?”, se queja. “¿Por qué tenemos que elegir a nuestros líderes?, se pregunta Homer, “¿No tenemos para eso al Tribunal Supremo?”, ironiza sobre las elecciones que George Bush hijo arrebató a Al Gore en el año 2000 debido a una decisión de la máxima autoridad jurídica de la nación. 

 “¿Obama o Romney?”, se cuestiona Homer una vez dentro de la cabina para votar. El famoso dibujo animado le pone dos pegas a Obama. 1- que su esposa, Michelle, sea tan fanática de las verduras –“ya tengo una mujer que pretende que coma sano”; y 2- Que después de tanto prometer que haría ‘comisiones de la muerte’ –un bulo extendido por la extrema derecha de lo que sucedería si era aprobada la reforma sanitaria de Obama- el abuelo “siga vivo”. 

 Lo que acaba decidiendo a Homer a votar por Romney es un tema que, una vez más, ironiza sobre la poca consistencia política del ex Gobernador de Massachusetts, que aprobó en ese Estado un sistema de salud muy parecido al propuesto por Obama y que ahora demoniza. 

“Él fue el que inventó el Obamacare”, susurra Homer aliviado de encontrar a su candidadto antes de dar al botón con el nombre del republicano. A partir de ese momento, de nuevo todo es una hilarante sucesión de exaltación de tópicos. Por haber votado a Romney, a Homer se le permite ver la declaración de la renta del obispo mormón –cosa que cuando se emita el episodio en EEUU, el próximo 30 de septiembre, tendrá menos interés ya que hoy Romney acaba de hacer públicas sus ganancias de 2011 y la media de los últimos 20 años-. 

En ese documento, papá Simpson comprueba que Romney se ha deducido importantes cantidades de dinero por asuntos médicos, a saber, “implantes de personalidad” y que tiene “seis mujeres, todas llamadas Ann”. Al amenazar con llevar el asunto a la prensa, un tubo succiona al muñeco amarillo, para ser trasladado a una fábrica china, donde acaba haciendo banderas norteamericanas sentado en una cadena de producción junto a su vecino, lo que le empuja a suicidarse, en otro guiño –siniestro esta vez- de los suicidios que suceden en esas factorías. Homer, afortunadamente, salvará la vida, ya que el edificio cuenta con una red preparada para esos casos.


 Crédito: ELPAIS.com

1 comentario:

Lichazul dijo...

los demócratas al menos se ven más cercanos
en cambio los republicanos son como dinosaurios ávidos y despiadados hasta entre ellos mismos

:D